Vida Interior
Vivir la presencia de Dios, descubriendo su amor en todos y en todo; de forma que les capacite para tomar conciencia de sí mismas, les disponga a la interiorización, al desarrollo de la sensibilidad y admiración hacia lo espiritual, y les permita una mirada contemplativa para percibir más allá de lo tangible.
Fortaleza
Actuar con firmeza y valentía de acuerdo a la razón frente a cualquier situación.
Sencillez
Reconocer y aceptar nuestras cualidades y limitaciones, transmitiendo el espíritu franciscano en un ambiente de cercanía y alegría.
Fraternidad
Sentir y obrar como hermano de todos, atendiendo a cada uno según sus propias necesidades, y creando un ambiente acogedor para que todas las personas se sientan integradas en la Comunidad Educativa.
Solidaridad
Comprometerse íntegramente con los demás, especialmente a favor de quienes más necesitan.
Veracidad
Decir y actuar en función de la verdad, obrando con rectitud de intención y prudencia.
Justicia
Obrar con rectitud de acuerdo a la razón, reconociendo la dignidad de toda persona y sus derechos legítimos, trabajando por dar a cada uno lo que le corresponde. Tomar conciencia de las injusticias sociales y comprometerse a favor de una sociedad más justa y fraterna.
Prudencia
Pensar antes de actuar, mostrando una actitud tolerante.
Templanza
Pensar, sentir y actuar con rectitud de intención.
Libertad
Entendida como capacidad de autodeterminación al bien y de compromiso con éste. Fomentando el respeto a la libertad de los demás, manifestado en la aceptación del pluralismo y en el ejercicio de las libertades democráticas. Favoreciendo el proceso de liberación interior de nuestras alumnas frente a todo tipo de adoctrinamiento y manipulación.
Responsabilidad
Entendida como el dominio de las propias decisiones y elecciones, y de sus consecuencias; y es la libre y consecuente búsqueda del bien, cumpliendo con nuestras obligaciones y respondiendo por nuestros actos.
Respeto
Es la consideración de que alguien o algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad, reconocimiento mutuo. El respeto es fruto del diálogo, pues aunque las ideas sean diferentes, cuando se establece es posible compaginar posturas, respetar ideas y a las personas que las sostienen.
“El respeto no es miedo ni temor; es la capacidad de ver a las personas tal cuales son, ser conscientes de su carácter único como individuos. Así, el respeto implica la ausencia de cualquier tipo de explotación; me interesa que las personas crezcan y se desarrollen por su propio bien, empleando su propio estilo de hacerlo, y no para el propósito de servirme” (Erich Fromm).